Arquitectos del tiempo

Nuevas formas de definir el UX

Arquitectos del tiempo
¿Imaginas poder articular el tiempo a tu antojo? ¿Y si dejáramos de medirlo en segundos, minutos, horas? ¿Cómo lo repensarías? ¿Qué pasaría si contaras todos los segundos que tardas en realizar cada acción durante el día? Tu forma de ver el mundo en muchos ámbitos está coligada a la forma que tienes de entender el tiempo. El reto es saber si podemos crear nuevas formas para medir éste y así cambiar nuestra percepción. Imagina por un momento, por ejemplo, poner contadores a todos los objetos / acciones que utilizas a lo largo de tu actividad.

Puede que el cortometraje “18 segundos” haga despertar tu mente.

Modificar tu percepción sobre el tiempo implica que alteres, aunque sea parcialmente, tu percepción del mundo y de cómo te relacionas con él.

Si somos capaces de repensar nuestro tiempo, también deberíamos ser capaces de diseñar artefactos y experiencias que puedan satisfacer esa necesidad y las adyacentes. Ahora te voy a proponer un futurible. Imagina una (dis)utopía en el que las máquinas nos han sustituido en los diferentes puntos de la cadena de trabajo, incluso en aquellos en los que en la cadena de valor hace falta la mente del hombre. Un futuro en el que puedes disponer del 100% de tu tiempo. ¿Cómo medirlo, entonces, si no responde a imperativos inmediatos? Te propongo algunas ideas.

1. Vincular el tiempo a elementos caducos

Cumplir una tarea antes de que la piña que está en tu mesa se pudra. Hay tantos factores que intervienen, como el clima, la oxidación, etc. La percepción del tiempo deja de aspirar a lo exacto para entrar en el reino de lo metafórico e imprevisible: “Lo que tarde esta manzana en descomponerse es lo que duran tus vacaciones”.

2. Vincular el tiempo a normas temporales

Y si fuéramos un poco más situacionistas, es decir, construir situaciones para crear normas ligadas a terceros sobre los que no tengamos un control. Imagina que vas a dar un paseo, este va a durar lo que tardes por ejemplo en cruzarte con veinte calvos. O por ejemplo, me invento una norma que me dice que mi paseo matutino va a constar exactamente de 500 pasos y en cuanto los cumpla, vuelta a casa.

En esta parte se nos abre una vía importante en la creación de normas/situaciones. ¿Y si conectásemos nuestro tiempo a personas de nuestro entorno? Un ejemplo: no me separo de ti hasta que aprendas inglés.

3. Vincular el tiempo a lo que nos importa

Artefactos que midan el tiempo de otra forma, relojes que sólo se mueven cuando hacemos una acción o cuando estamos haciendo algo que realmente nos gusta, como por ejemplo ver exposiciones o hacer deporte. ¡Qué vida más plena!

¿Cuál será el reto del futuro?

Construir moldes para poder volver a atrapar el tiempo en la forma que queramos y necesitemos, es decir, ser habilidosos para dar cuerpo a ese tiempo virtualizado* que se nos está arrebatando. Construir objetos/servicios que nos ayuden a redefinir el tiempo a nuestros hábitos. Ser capaces de una vez por todas de cumplir el sueño humano, dominar el tiempo a nuestro antojo.

No es tarea fácil, pero el mundo necesita un enfoque más sano del tiempo.

¿Te atreves a retar al tiempo?

*“La palabra globalización es una farsa. No hay globalización, sólo hay virtualización. Lo que está siendo efectivamente globalizado es el tiempo”, Paul Virilio.

Publicado el 03/05/2018

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