Felicidad Interior bruta. Productos rojos, verdes y amarillos.

Imagina vivir en un país sin televisión, ni carreteras; sin redes de tren, ni redes de ningún tipo. Así era Bután hasta el año 2000. Un país con poco más de 700.000 habitantes cuya economía a día de hoy se sustenta gracias a un turismo de ‘alto valor, bajo impacto’ (con hoteles de no menos de 3 estrellas, guía y ‘todo incluido’) y que desde hace un tiempo decidió que la modernización no necesariamente debía ir ligada a la occidentalización. Continúa leyendo Felicidad Interior bruta. Productos rojos, verdes y amarillos.